Naturaleza

 

Rincones de interés

La Sierra de Guadarrama posee un alto valor ecológico y por ello recibe una especial protección por parte de la Unión Europea, de España y de la Comunidad de Madrid. En Guadarrama podemos encontrar varios espacios protegidos, destacando:

 

La cuenca del río Guadarrama y algunos pinares aledaños están catalogados como Lugar de Interés Comunitario (L.I.C.) de la Cuenca del Guadarrama (tiene como objetivo garantizar la biodiversidad mediante la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres) . En Guadarrama afecta a prácticamente la totalidad del noreste del término municipal. En las cercanías del río encontramos pinares, vegetación de ribera y pastizales, una flora que esconde animales como las currucas, ruiseñores y oropéndolas, entre otros, y más próximo al agua diferentes anfibios y peces, como ranas, truchas, carpas…

 

La Peña del Arcipreste de Hita declarada Monumento Natural de Interés Nacional en 1930 a petición de la Real Academia Española, es un afloramiento de roca granítica fracturada que se eleva de forma abrupta sobre el terreno a unos 1.520 metros de altitud. En la base de La Peña se conserva una copia del Libro del Buen Amor, como homenaje a los 600 años de esta obra literaria que describe la belleza de estos parajes en primavera. Se encuentra en el kilómetro 56 de la N-VI, en la subida del Alto del León. Forma parte del L.I.C. de la de la Cuenca del Guadarrama.

 

El Embalse de La Jarosa incluido en el Catálogo de Protección de Embalses y Zonas Húmedas de la Comunidad de Madrid y contenido parcialmente en la zona de influencia del L.I.C. La vegetación actual del entorno del embalse se caracteriza por el predominio de tres especies de pinos: Pino laricio (pinus nigra), pino resinero (pinus pinaster) y pino albar (pinus sylvestris), que se suceden en altitud, dos de estas especies están recogidas en el catálogo regional de árboles singulares: el pino albar de la Pinosilla y pino laricio de La Hiruela. Junto a los pinos crecen frondosos helechos y gayubas donde se ocultan corzos, tejones, zorros… 

 

Árboles singulares: 
Por esta denominación se conocen a aquellos árboles que por su rareza, excelencia de porte, edad, tamaño, significación histórica, cultural o científica, constituyen un patrimonio merecedor de especial protección por parte de la Comunidad de Madrid. Esta categoría de protección es regulada a través del Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Decreto 18/1992, de 26 de marzo).

Para más información sobre árboles singulares haga click aquí

Ecosistemas

Guadarrama cuenta con una gran diversidad de ecosistemas y paisajes. Esto se debe a las condiciones ambientales y a la gran variación altitudinal que presenta, prácticamente 1000 metros entre los valles y las cumbres. A medida que ascendemos por la montaña y alcanzamos las mayores alturas de la Sierra, la climatología se hace más dura y se van sucediendo distintas especies adaptadas a las nuevas condiciones ambientales. De este modo, en un territorio de tan solo 57 Km2,podemos observar matorrales de alta montaña junto a las cumbres, dehesas de fresnos y encinas en las zonas más bajas, bellos pinares con diferentes tipos de pino (laricio, resinero y silvestre) y sotos y riberas junto al río Guadarrama…

Sotos y riberas:
Son los ecosistemas asociados a corrientes de agua. En este municipio lo encontramos junto al río Guadarrama y acompañando a los numerosos arroyos que surcan el municipio.

Los arroyos de montaña presentan en sus orillas especies como el brezo y en sus aguas frías y limpias habita la trucha arcoiris.

Los sotos del río Guadarrama, en los que el agua va a menor velocidad al haberse suavizado las pendientes, presentan sauces, chopos y fresnos. Estos parajes se encuentran dentro del L.I.C. de la Cuenca del Guadarrama (Lugar de Interés Comunitario que tienen como objetivo contribuir a garantizar la biodiversidad mediante la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres).

Dehesas: 
La dehesa es un ecosistema artificial que antiguamente estaba ocupado por bosques. En tiempos pasados se eliminaron árboles y matorrales, con talas, siegas, incendios controlados, roturaciones del terreno y por el ramoneo del ganado. Así se abrieron claros en el bosque que de no mantenerse restauraría el bosque primitivo, debido al proceso de sucesión ecológica. Podemos definirlas como la formación arbolada en la que la distancia entre individuos es lo suficientemente grande para permitir el desarrollo de los pastizales y de su utilización ganadera.

Están localizadas en zonas más bajas, por debajo de los pinares, en el municipio aparecen en la mitad oriental, están catalogados como Montes Preservados y constituyen el ecosistema humano por antonomasia. El saber tradicional de las gentes que han habitado estas sierras han posibilitado el mantenimiento de un ecosistema con una alta diversidad, que combina el aprovechamiento forestal, agrícola y ganadero. 

En el municipio de Guadarrama encontramos dos tipos de dehesas: las de fresno (Fraxinus angustifolia) y las de encina (Quercus ilex).

 Embalse de la Jarosa
Incluido en el Catálogo de Embalses y Zonas Húmedas de la Comunidad de Madrid, se localiza junto a un pinar de repoblación del municipio.  Se trata de un ecosistema creado por el hombre, a caballo entre un ecosistema fluvial (río) y uno lacustre (lago o laguna). 

Pinares de montaña: 
Aunque de forma natural el pinar en la Sierra de Guadarrama se localiza entre los 1.600 y 2.100 m, en el municipio de Guadarrama la acción humana lo ha favorecido ocupando una mayor extensión e invadiendo zonas en las que debería predominar los robledales (bosques de roble melojo). Entre los pinares de Guadarrama destaca el Monte de Utilidad Pública “Pinares y Agregados” de La Jarosa en el que debido a sucesivas reforestaciones encontramos tres especies de pinos: pino laricio (Pinus nigra), pino resinero (Pinus pinaster) y pino silvestre (Pinus sylvestris). En las vaguadas, donde hay más humedad edáfica, aparece enebro (Juniperus oxicedrus), tejo (Taxus baccata), jara (cistus ladanifer), romero (Rosmarinus officinalis).

 Matorral de montaña o piornal: 
La vegetación de este ecosistema está adaptada a las extremas condiciones de la alta montaña: bajas temperaturas, nieve, fuertes vientos de aire frío… Las especies dominantes son el piorno (Cystus purgans) y el enebro común o rastrero (Juniperus communis). Podemos ver este ecosistema a ambos lados del Puerto de los Leones continuando por la línea de cumbres hasta la Peña del Arcipreste de Hita.

Flora

La variedad de ecosistemas presentes en el municipio lleva aparejada una gran diversidad de especies vegetales. A continuación se muestra una relación de las especies mas características y significativas de cada uno de los ecosistemas.

Sotos y riberas. 
Las partes altas de los arroyos de montaña presentan en sus orillas especies como el brezo y en sus aguas frías y limpias habita la trucha arcoíris. Según se desciende las especies empiezan a cambiar y empiezan a aparecer los sauces, que según se va llegando a zonas de menor pendiente conviven con los chopos y los fresnos formando lo que se denomina bosque de galería.

Después del paso por el pueblo de Guadarrama el aspecto del río cambia apareciendo sus aguas más turbias y observando en la orilla menos árboles y nuevas especies de plantas arbustivas y herbáceas como la ortiga (Urtica dioica), zarza, (Rubus ulmifolius), juncos y lenteja de agua (Lemna minor).

Dehesas.

En el municipio de Guadarrama encontramos dos tipos de dehesas: las de fresno (Fraxinus angustifolia) y las de encina (Quercus ilex). En las dehesas de encina aparecen como especies acompañantes el enebro (Juniperus oxicedrus), el cantueso (Lavandula stoechas), mejorana (Thmus mastichina), tomillo, escoba negra y escobilla (Artemisa glutinosa). Y en las dehesas de fresno encontramos roble melojo (Quercus pyrenaica), majuelo (Crataegus monogyna), endrino (Prunus espinosa), encina, escobilla y rosáceas, siendo esta última la dehesa más abundante en el municipio.

Pinares de montaña. 
Entre los pinares de Guadarrama existen tres especies de pinos: pino laricio (Pinus nigra), pino resinero (Pinus pinaster) y pino silvestre (Pinus sylvestris). En las vaguadas, donde hay más humedad edáfica aparece, enebro de la miera (Juniperus oxicedrus), tejo (Taxus baccata), jara pringosa (Cistus ladanifer), sustituida a mayor altitud por la jara estepa (Cistus laurifolius), romero (Rosmarinus officinalis), tomillos ( Thymus zYgis y Thymus masticina), cantueso (Lavandula stoechas), escoba negra (Cytisus scoparius), torvisco (Daphne gnidium), chopo (Populus nigra), sauce (Salix atrocinerea), fresno (Franus angustifolia) y roble melojo (Quercus pirenaica).

Matorral de montaña o piornal.
Las especies dominantes son el piorno (Cystus purgans) y el enebro común o rastrero (Juniperus communis). Podemos encontrar también brezos, como el brezo blanco (Erica arbórea) y brecina (Calluna vulgaris). Asociados a estos matorrales aparece los pastizales o praderas de montaña cuyas especies más representativas son: la cañuela (Festuca indigesta), cerrillejo (Hieracium vahlii), cervuno (Nardus stricta), cólquico (Colchium automnale).

En las zonas rocosas se desarrolla una vegetación característica, donde es muy importante los líquenes, pues son los encargados de disgregar la roca cuando desarrollan sus procesos metabólicos, interviniendo activamente en la formación del suelo. Otras especies rupícolas son el sedo (Sedum hirsutum), consueldas (Saxifraga sp.), ombligo de venus (Umbilucus rupestris), narciso (Narcisus rupícola), hierba de San Roberto (Geranium purpureum) y diferentes especies de helechos (Asplenium sp., Polipodium vulgare, etc). 

Fauna

Guadarrama se encuentra en un entorno de gran biodiversidad, como es la Sierra de Guadarrama, lo que unido a la variedad de ecosistemas presentes en el municipio, hace que el número de especies de fauna presentes en la zona sea significativa. A continuación se muestra una relación de las especies más características y singulares de cada uno de estos ecosistemas.

Sotos y riberas
En las zonas altas del cauce de los ríos y arroyos podemos encontrar truchas y larvas de insectos, sobre todo plecópteros y tricópteros, que sirven de alimento a numerosas aves. y anfibios como el sapo partero ibérico o la rana patilarga.

En el curso medio donde las aguas son más tranquilas, podemos observar, la rana común (Rana perezi) el tritón ibérico (Triturus boscai) y reptiles como la culebra viperina y el galápago leproso (Mauremys caspica). Mamíferos como la rata de agua y el turón (Putorius putorius), y varias especies de murciélagos como el ribereño el común.

Dehesas
Diferentes especies de animales utilizan este ecosistema como hábitat. Ente ellos:

Mamíferos: Lirón careto (Eliomys quercinus) que se refugia en las oquedades de los fresnos, la comadreja (Mustela nivalis), el tejón, la musaraña común, el erizo común (Erinaceus europaeus), y distintas especies de murciélagos como el murciélago común (Pipistrellus pipistrellus) y el murciélago ribereño (Myotis daubentonii) y el Conejo (Oryctolagus cuniculus) y la perdiz (alectoris rufa), que constituyen la base de la alimentación de muchas rapaces.

Aves: nocturnas como el cárabo común (Strix aluco), el mochuelo común (Athene noctua) o el autillo (Otus scops). Las aves rapaces diurnas como el azor, el alcotán (Falco subbuteo), el milano real (Milvus milvus) y el águila culebrera (Circaetus gallicus).
Pequeñas aves como la cogujada común (Galerida cristata), la cogujada montesina (Galerida theklae), el ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), el petirrojo (Erithacus rubecula), la curruca zarcera (Sylvia communis), el pito real (Picus viridis), etc. Otras especies de tamaño pequeño como grajillas (Corvus monedula), urracas (Pica pica), rabilargos, arrendajos (Garrulus glandarius) y estorninos (Sturnus unicolor).

Anfibios: Sapo común (Bufo bufo), sapo corredor (Bufo calammita), sapo de espuelas (Pelobates cultripes).

Reptiles: Culebra de escalera (Elaphe scalaris) y la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus).

Pinar:
Mamíferos: corzos (Capreolus capreolus), ardillas (Sciurus vulgaris), topillos (Microtus cabrerae), ratones de campo (Apodemus sylvaticus), 

Aves: piquituerto (Loixa curvirostra) y el verderón serrano (Serinus citrinella), pico picapinos (dendrocopos major), carbonero garrapinos (Parus ater), herrerillo capuchino (Parus cristasus), el trepador azul (Sitta europea), reyezuelo sencillo (Regulus regulus), el listado (Regulus ignicapillus). Dos especies de córvidos; arrendajo (Garrulus glandarius) y rabilargo (Cyanopica cyana). En las zonas más alejadas de área de influencia humana podemos encontrar aves rapaces como el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), el águila calzada (Hieratus pennatus), el azor (Accipiter gentilis) y el gavilán (Accipiter nissus).

Invertebrados: Mariposas: isabelina (Graellsia isabelae), mariposa monja (Lymantria monacha) o la procesionaria del pino (Thaumetopea pityocampa).

Anfibios: los más representativos son la rana patilarga (Rana ibérica), la ranita de San Antón (Hyla arborea), el sapo partero común (Alytes obstetricans).

Reptiles: como el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi).

Piornal:
Debido a la climatología adversa que predomina en este ecosistema, la fauna asociada no representa gran diversidad de especies, siendo los vertebrados y entre ellos las aves el que presenta más variedad y número de especies.

Aves: destaca el pechiazul (Luscinia svecica) cuya área de distribución se restringe a la Sierra de Gredos y a la de Guadarrama, acentor común (Prunella modularis), roquero rojo ( Monticola saxatilis), roquero solitario (Monticola solitarius).

Otras aves que se pueden localizar en este ecosistema pero no son exclusivas de él pues poseen una gran adaptabilidad a otros ecosistemas son: el pardillo común (Carduelis cannabina), la collalba gris (Oenanthe oenanthe), el acentor común (Prunella modularis), el escribano montesino (Emberia cia), el mirlo común (Turdus merula) y el zorzal charlo (Turdus viscivorus).

Mamíferos: el topillo nival (Chionomys nivalis) o el zorro.

Invertebrados: mariposa apolo (Parnassius apollo) y niña de nácar (Plebicula nivescens).

 

Origen Geológico

La sierra de Guadarrama es un conjunto formado en su mayoría por bloques graníticos y gneis, que se extiende desde el puerto de Somosierra hasta el valle del Alberche. Constituye el mayor conjunto montañoso de la Comunidad Autónoma de Madrid y uno de los mayores del Sistema Central.

Las mayores altitudes se encuentran, entre los montes Carpetanos y el macizo de Peñalara. La zona donde hoy se encuentra la Sierra de Guadarrama ha sufrido importantes cambios desde sus orígenes (hace unos 350 millones de años), no siempre ha sido un sistema montañoso, pues desde los tiempo más remotos ha sufrido multitud de cambios: pasando de una cordillera, a convirtiese en un mar -quedando las zonas más altas como islotes-, sufriendo un nuevo levantamiento que será modelado por los efectos de las glaciaciones, la erosión de los ríos y arroyos, dando lugar a la actual Sierra de Guadarrama.