Patrimonio histórico


Fuente de Los Caños

Con el propósito de embellecer el Camino Real de Castilla que lleva al Puerto y suministrar agua al pueblo y a los viajeros que cruzaban la sierra, en 1785, el monarca Carlos III mandó construir la Fuente de Los Caños. Esta elegante fuente neoclásica se convirtió en un polo de atracción y de expansión de las edificaciones del pueblo, al margen del núcleo central existente alrededor de La Torre. 

Construida con sillares irregulares de granito, dispone de dos cuerpos horizontales, apoyándose en el superior un frontón triangular con una imagen de San Miguel Arcángel en una hornacina, santo Patrón de Guadarrama y muy venerado en toda España desde el siglo XVII. En la parte central hay una lápida conmemorativa con la fecha de construcción, y en la parte inferior aparecen dos cabezas de león que vierten agua por sus bocas a dos pilones independientes. Sobre la lápida se observa un escudo del Duque del Infantado, Casa del Real de Manzanares a la que perteneció esta villa.

 El suministro de agua, en sus inicios, porcedía de tres manantiales situados a las afueras de la localidad. Los vecinos de la localidad y los viajeros se abastecían del agua de esta fuente, que siempre ha sido un punto de reunión y referencia en Guadarrama.